Profesor

Profesor José Luis Marchant

Ya han pasado veintiocho años desde que por primera vez participé de una clase de Kung Fu. Recuerdo perfectamente, entraba a estudiar al Instituto Nacional y simultáneamente comenzaba mi entrenamiento, una aventura que nunca imaginé donde me llevaría.

He conocido grandes personas en este recorrido, con las que he compartido gratos momentos de aprendizaje y crecimiento profesional. Recuerdo a mi primer profesor José Tomás Tapia Quiroz y también con mucho cariño a Sigfried Ramirez Madariaga, con quien entrené por más de diez años.

A estas alturas, no tenía duda de que quería dedicar mi vida al Kung Fu, decidí estudiar Pedagogía en Educación Física, en la UMCE (Ex Pedagógico). Me titulé en el año 2000.

Inquieto con la idea de seguir aprendiendo, en el año 2001 inicié mi practica con el profesor Carlos Collao, en TatWong Academy, me mantuve en dicha institución hasta el año 2005.

En el mismo año 2005 comencé mi entrenamiento con los profesores Raúl y Marcel Toutin, quienes son los representantes de la familia Chan en nuestro país y en Sudamérica. Con ellos viajé a China en año 2006 donde el Maestro Chen Yong Fa dictó clases para delegados de todo el mundo. Desde ese momento mi visión sobre Choy Lee Fut ha evolucionado vertiginosamente; me he reencontrado con la fascinación que se siente al ser estudiante, he sido recibido con hospitalidad, rigurosidad y dedicación.

En el año 2010 inicié mis estudios de Acupuntura, en la Escuela Latinoámericana de Medicicha China, me titulé en el año 2013.

Este capítulo de formación personal, me ha mostrado un nuevo universo, que invita a buscar la armonía, a mirar al ser humano como un ser integral y complejo. Kung Fu y  Acupuntura, alianza para la vida.

Hace dieciocho años dirijo una academia en la comuna de Maipú. Ha sido una experiencia maravillosa, han sido años de mucho aprendizaje. El Kung Fu se ha convertido en una tremenda herramienta para la formación de niños y adolescentes. Los adultos se han atrevido a enfrentar nuevos desafíos; no hablo solo del despliegue físico y técnico, sino de una actitud que trasfieren a sus vidas.  Han fortalecido su disciplina y perseverancia, han mejorado su salud física y mental, se sienten vitales, energizados, positivos y optimistas.

Me siento privilegiado de ser el profesor de este grupo maravilloso de personas.

Quiero que nos conozcan y enterarme de sus inquietudes a través de nuestro sitio. Me despido dejándolos cordialmente invitados a nuestra Academia, sean parte de esta gran familia.

 

 

Profesor José Luis Marchant